viernes, 29 de enero de 2010

Locura cuerda


Le pregunto a mi razón que es ser cuerdo. Y recuerdo con agrado que ser loco es de buen gusto cuando de amor se trata.
Pero si de amor no se trata el afán de mi locura como rata me tratan. Y pienso nuevamente que ser loco, es mejor que ser un cuerdo. Y de fantasías locas lleno mi sesera, para evadir mis tristezas plenas. Los no logros insatisfechos; que hacen de mí un desecho. Pienso,… pienso.
Y luego de tantos pensamientos, me doy cuenta que ser loco y un poco mentiroso. Hacen de mí; un ser maravilloso.
Si, soy un loco orgulloso y nadie lo cree de mí, que la locura hace posible vivir en este mundo lodoso, que a toda ley es rencoroso. Es por ello que me me miro y veo lo que ven; sin saber siquiera de donde viene mi locura. Que hasta ahora disimulo con corbata y chaquetón, que los locos mal vestidos no caben por la puerta de los cuerdos sin razón.


Juan Marcelo Premolo Yergues.
Poeta y Paisano Urbano
Santiago, Enero del 2010

Cazado


Me pregunto si eres real o un fantasma que aparece escapado del limbo. Te tomo, te huelo, pero al instante ya no te encuentras.
Desapareces como bruma que lleva el viento. Frenética, loca de pasión. Paseas tu desnudes; escandalosa, fría, sin voz… sin tiempo ni lugar.
Eres y no eres, te presentas y te vas. ¿Quién eres? ¿Por qué horadaste mi vida? ¿Por qué soy tu arcilla que moldeas a tu antojo? Me dejo ser… perplejo, casi como un muñeco, como una marioneta de cartón; que se deja envestir por los caprichos del titiritero.
Ya no soy, ya no escucho, ya no siento. Sólo me dejo llevar por tu música embriagante de sirena siniestra. ¿Cómo escapar te tu red? Succionas mi ser y me dejo morir más allá de la muerte. Manso, quieto…no respiro, no lato, no creo. Muerto de amor, muerto de lujuria espero que regreses. Y yo derribado como un animal feroz, luego de recibir la metralla del ávido cazador…Sólo espero…sólo espero…


Juan Marcelo Premolo Yergues
Poeta y Paisano Urbano
Santiago 25 de enero de 2010

miércoles, 3 de junio de 2009

Cuando Yo Muera




Cuando yo muera, no quiero flores ni llantos.
Cuando yo muera, no quiero penas ni lágrimas.
Cuando yo muera, simplemente quiero…
A mis amigos y familiares que quieran estar.
Sin compromisos ni obligaciones.
Y si debo estar sólo... Pongan música y abran las ventanas
Que entre la brisa de la ciudad, del campo o del mar.
Cuando yo muera, cierren con clavos mi ataúd para que nadie Me vea. Que sólo recuerden el hombre que fui y no el que seré.
Cuando yo muera, quemen mi cuerpo; como aquellos nobles vikingos.
Que mis penas y alegrías no queden en la tierra.
Que se vayan al cielo infinito y que vaguen por el mundo entero.
Cuando yo me muera, seré una estrella más en el firmamento... si Dios
Me lo permite.
Cuando yo me muera… no importará si fui, vine, o existí.

Juan M Premolo Yergues
Poeta y Paisano Urbano
Santiago 3 de Junio del 2009

jueves, 2 de abril de 2009

Santiago


Santiago amargo,
Santiago oscuro,
Santiago miserable
Santiago veloz,
Santiago cemento.
No te conozco
ni quiero conocerte.
Sólo estoy aquí por razones cósmicas
que han hecho de mí un paisano urbano más.
Te veo grande, feroz, anárquico,
no te entiendo.
Sólo veo turbación y odio en tus calles.
Sirenas, gritos, manifiestos, amores inconclusos,
amores pagados en las esquinas.
Luces que enceguecen mis cavilaciones solitarias.
Almas en pena, errantes del asfalto.
Muertos todos, agónicos algunos.
Mar de buses que llevan a los habitantes a sus destinos.
Serpientes subterráneas, hambrientas; que corroen sus entrañas
como acido que quema y mata. Escupe sus almas como desechos.
Pasajeros ciegos que no sienten, no escuchan, no quieren…
Zombis urbanos… me miro ante el reflejo de un cristal opaco y con horror despierto
y descubro... ¡que soy uno más de ellos!
Juan Marcelo Premolo Yergues
Poeta y paisano Urbano
Santiago miércoles 01 de abril de 2009

sábado, 28 de febrero de 2009

Bomberos ( Dedicada a mis camaradas de la Once)



Cascos brillantes, pechos plenos de orgullo, no le temen al peligro, no le temen al dolor no le temen a la vida ni a la muerte. Solamente nacen para luchar en el infierno terráqueo.

Uniformes multicolores, presillas doradas con sudor y fuego. Rescatadores de la vida, luchadores incansables del infierno. Ángeles acuosos que suben por escalas hasta el cielo infinito, se han ganado un puesto de honor... allá, lejos donde solamente los héroes llegan.

No piden, no quieren, solamente desean luchar con dragones indómitos, premunidos de hachas y pitones.
Guerreros incansables, nobles, feroces. Cambian todo por nada, dejan todo. Incluso el amor. ¡Solamente ansían luchar contra el fuego mortal!

Bomberos, artesanos del fuego eterno, malabaristas del peligro. Saltimbanquis de la muerte.

Le han ganado a la muerte, ya que sus nombres jamás son olvidados. Los que partieron... nos esperan en columna para seguir luchando, para seguir siendo, lo que nos gusta ser...

Juan Marcelo Premolo Yergues
Poeta y paisano urbano
Santiago 28 de marzo 2009
Guardia nocturna 11 Compagnia "Pompa Italia".

viernes, 27 de febrero de 2009

Ausencia


Creí haberte conocido por toda la vida.
Y aunque pasaran los años, de mi memoria no te borraría.

Creí en el amor eterno, aquel amor, que no muere jamás.
Creí infantilmente reconquistar lo añorado y lo perdido.

Creí ser el que era y cuan cruenta realidad, al ver mi
reflejo de los tiempos, me di cuenta con pesar, que no fui y no seré.

Creí alcanzarte, como quien toca la luna con sus dedos.
Ahora te vas, sin dejar rastro, desapareces como cometa de cien años.

Pero tu estela, aún brilla y me aferro a ella como él último suspiro de un moribundo.

Te vas y creí nuevamente en el amor, en ese amor nuevo que todo lo cambia.
Te vas y creo que mi amor perdurará por siempre, aunque no te vea ni te toque.

Te vas y entre sollozos pido, encontrarte en otro plano, en otra vida y aun así, no dejaría de amarte.

La tristeza de ser


Siempre quise ser rey o héroe, mas no lo logré, me esforcé por ser alguien, realicé lo encomendado, más no fue suficiente.
Los años pasaron, y sin darme cuenta ya no creo, ya no amo. Solamente falsedad y mentiras. Pretender ser el que no soy, siento pena de ser el que soy.
Le he pedido a Dios dones, y el mejor don que me ha regalado, es ser un don nadie no quiero riquezas ni poder, sólo deseo sentirme útil, necesario, valedero, el amor lo tengo a raudales, y eso debería se suficiente, más no lo es. ¡Cuantos sufren la soledad del amor negado!
¡Es verdad, me siento triste!...solamente deseo abrir mi alma oscura como la noche mas tétrica…

Vivir


Deberíamos vivir desnudos, sin nada más que nuestra honestidad y franqueza.

Mirarnos las caras solamente con la verdad, y así cuan Adán o Eva, caminar sin vergüenzas ni hipocresías.

Decir a todo que bien, y sin más palabras, vivir el mundo.

Deberíamos ser y existir sin más ropa que la honestidad y la
Franqueza, para poder crear y no destruir.

Deberíamos vivir desnudos y nunca más vestirnos de mentiras.

Deberíamos vivir desnudos y ser felices, sin más vestimenta que nuestra propia verdad.

Sentimientos


Siento mil cosas extrañas recorrer mi ser, raras sensaciones que no puedo explicar.

Solo puedo entender tu ausencia, claro Fantasma de mi existir.

Figura incorpórea que no puedo borrar de mi mente, sólida roca que no quiere ceder al paso del tiempo.

Ansió tus besos para comprender que existes quiero una y mil cosas de ti, y a la vez no deseo nada.

Solo pretendo que estés presente. Para entrelazar nuestras almas

Poder vagar por el azul infinito, y así no morir jamás.

Limbo



Hoy sentí rayos de luz, que quizás no entendí. Hoy fue hoy y no mañana.
Tal vez algún día comprenda el porque de la vida.
Vida… ¿Qué es la vida, si tu no estas a mi lado?
Pienso en el ámbar e imagino como fue el tiempo de los tiempos.
¿Dónde estas? No te veo ni te siento, quizás incluso perdí mi ser en algún dolor, espinas que como lanzas trasminan la llaga sangrante de mi humanidad.
Siento no existir ya que el dolor, la penas o las alegrías no las palpo como antaño.
Espejo de agua que traspaso y no me veo.
¿Seré acaso un alma en pena?
Espero… y quizás reviva o muera. Solamente al sentir tu lejana voz despierte entre las penumbras de mí existencia.
No te veo… y nuevamente caigo hacia el ocaso del sol donde recuperare mi sitial terreno.
Te veo, mas no te escucho, y sigo esperando mi pasaje que me llevara a donde quiero ir.

No Regresare


Veo las calles llenas de gente entre el frío mármol y el cemento de las grandes urbes.
Veo los árboles crecer y el verdor de su follaje.
Veo luces de neón que no me dicen nada.
Miro mis pies cansados de tanto andar.
Miro mis arrugadas manos marcadas por los surcos de la vida.
Me pregunto si alguna vez, he sido el que creí ser.
¿Seré realmente alguien en el infinito cosmos?
¿Tendré el cielo, el infierno o el limbo?
Me respondo y… !No lo se ¡
¿Quienes serán mis jueces?
¿Quiénes serán mis defensores?
Vida llena de pasiones y odios ocultos.
Buena y mala, dulce y sal.
Vida mía y solo mía después de todo.
Construí grandes palacios y humildes moradas.
Miro hacia atrás y me veo joven, lleno de ilusiones y de esperanzas nuevas.
¿A dónde voy? ¡No lo se¡
Sólo siento que el tiempo me lleva y no creo comprender donde se detendrá.
Sólo pido paz, esa paz de cuento que quizás… logre alcanzar.



A MI PADRE

Pensamientos De La Urbe



Me siento triste desde que no he comido pan con mantequilla
Sin embargo, cuando tu cuñado le presto el auto al vecino...
Ahora que me recuerdo no he pagado la cuenta del gas, en realidad me gustan mucho tus piernas, son gorditas y ricas y el sólo hecho de pensar verlas vestidas con medias y ligas negras... ¡ufff.....! falta toda la tarde para llegar a la casa.
¡Perros de mierda! Ensucian toda la calle voy a llamar a los pacos, cálmate hueon no seas exagerado. La verdad que me gustan los días sin nadie que me moleste.

Que no se me olvide debo pagar el gas, la plata no alcanza para nada y ni siquiera estamos a fin de mes.
Los niños se van a ver bonitos en su primera comunión... Quinto piso por favor
¡Buenas tardes!... ¿ha habido algún llamado en mi ausencia?



Santiago 13 De octubre 2004

Juan Marcelo Premolo Yergues
Poeta y Paisano Urbano

Sólo necesito de ti



Solo tú presencia
Solo tu mirada
Solo tu sonrisa
Solo tú me inspiras para seguir el paso de este mundo cansado.
No deseo otra cosa que alimentarme de ti
Beber de tu ser para acallar mi sed
Sentir tu esencia para saber que estoy vivo
¿Cómo fundir mi cuerpo al tuyo?
Ser uno solo y respirar el mismo aire
Sentir tu piel como si fuera la mía
Amarte de tal modo que resulte…extraño, irreal.
Sentir tu dolor como mío, tu alegría, tu llanto…
Sentirte entera mía, pero no mía, ni tuya, ni de nadie.
Sentir tu libertad de mujer naciente.
Sentir tu amor, nada más que eso, sin pretender, sin prejuzgar, sin privar.
Solo necesito de ti


Juan Marcelo Premolo Yergues
Poeta y paisano urbano
Santiago De Chile
25 de octubre de 2007

Sueño Tardío


He soñado lejos con olivos verdes y trigo maduro.
He sentido el aroma del campo pintado en mi rostro.

Cuando recuerdo mi niñez, viene a mi mente el aroma
A mar y pesca.

He soñado contigo, más nunca he podido hallarte.
Sueño púber de verano ¿dónde estas?

Te veo brillante junto al sol, desnuda cuan Eva.
Cristales de mi ventana soñolientos, que reflejan tu consistencia carnea.

¿Que nombre tendrás?, ¿Cuál será tu mundo?, Te busco y no te encuentro. Han pasado los años y nunca más te soñé.

Seguiré soñando y pensando, y quizás, algún día, luego de mi muerte, te encuentreAntes de vivir mi otra vida eterna. Te saludare con un beso de amigo y te daré las gracias… por haberme hecho soñar y creer en el amor

Autómata Clerical





Miro el boticario de la antigua anaximandra.
Y pienso que lejos estoy de mi pupurato terrenal.

¿Por qué un color, debe ordenar mi castidad urbana?
Mis archivos indexados al ser creado me ordenan
A amar y de hacerlo, debo amar hasta la locura.

Siento mis sistemas como venas que piden y reclaman
Que no puedo olvidar mi natural condición.

Me quedo en las marismas de mi soledad recitando
El axioma alguna vez enseñado.
Y al alzar mis manos, compuestas de hierro y carbono,
Comprendo que jamás seré lo que quiero ser.

Quise




Quise

Quise beber de tu fuente
Y probar el fruto de tu lirio carmesí.

Quise beber de tu vientre
Por el amor que latía en mis venas.

Quise beber de tu sangre, repleta de amores tardíos

Quise beber como ciervo en un río de primavera.

Pero no quisiste, desligando tu sangre, aguando
Tu ser espeso lleno de emociones nuevas.

Y lo dejaste ir, como hoja que lleva el viento.

Lo dejaste ir...

Aroma




Hueles a lavanda, romero y salvia.
Hueles como a mañana de primavera.

Si te acercas, tú aroma de mujer
Invade mis sentidos.

Y cuando ya no existes.
Te siento en la soledad de mi cuarto.

Abro mis ventanas y pienso...
Pienso, en que amo la primavera,
Porque me recuerda a ti.

Pajarillo Otoñal



Pajarillo indiscreto que entras en mi vida sin temor.

Te veo tranquilo y reposado, caminando, ni siquiera vuelas, sólo buscas tu sustento matinal.

Pajarito impertinente, que al escuchar tus diminutos pasos recorre por todo mí ser una alegría extraña que no se explicar.

Pajarito matutino, ¿de donde eres? ¿A dónde vas?, me alzo y te veo partir surcando el cielo hacia el mar.

Pajarillo indiscreto, con tu breve visita, has alegrado mi día con tu existencia otoñal.


Juan Premolo Yergues
Poeta y paisano Urbano
Chonchi 9/05/04

Mar


Mar te veo oscuro, como si todas las tristezas del mundo las recibieras tú.

Tus olas embravecidas llenas de melancolía parecen decir algo.

Siento tu mano fresca sobre mi rostro y entiendo que es la hora de partir.

El viento amigo me indica el camino.

¿Qué secretos guardaras en tus profundos abismos?

Al soltar mi alma, me siento libre y comprendo tu congoja.

Mar eres oscuro, por que todas las tristezas del mundo las

Recibes tú…

Déjame



Déjame que te compare mi vida con el carbón piedra.
Eres de alma oscura y misteriosa, que ni siquiera cien
Magos podrían descifrarte.

Déjame que te compare mi amor con el carbón piedra.
De apariencia dura, pero al acercar tu mundo ante las
Llamas ardes y te sonrojas cuan fruta de verano.

Déjame que te compare mi ilusión perdida con el carbón piedra.
Que al abrazo de mil años, te transformas en la más hermosa gema vista por ser alguno.

Déjame que te compare mi amor eterno con un diamante.
Que resplandeces ante la luz y las sombras.

Déjame... ¡sólo déjame amarte por toda la eternidad!